24 de febrero de 2011

El primero siempre será el primero...

He aquí el primer fotógrafo que ha sabido reconocer lo que tiene potencial de convertirse en tendencia, por el simple hecho de que ha tenido un privilegiado "buen ojo" para detectarlo.

Él es Bill Cunningham, un veterano periodista del New York Times. Inspiración para los grandes bloggeros actuales, elemento de autoestima para los afortunados en cruzar por su lente, falta de autoestima para los que ignoró.

Aún con vida, este es un merecido homenaje para un hombre que fue el primero en fotografiar la moda en la calle, de celebridades o de gente común y corriente.



“When fashion fans talk about street style these days, they’re likely to drop the names of Scott Schuman, Yvan Rodic aka The Facehunter or Garance Doré . But most of them forget about a true pioneer in this field, 80-year-old New York Times photographer Bill Cunningham, who now gets the credit he deserves in new documentary Bill Cunningham New York.”
- The Independent (UK) (“ New documentary honors streetstyle visionary”)

Espero que pronto esté disponible. Tengo mil ganas de verlo.

Sin duda, honor a quien honor merece.

Enjoy it!

18 de febrero de 2011

Voyage en capital


Recientemente estuve en París, en la bella ciudad luz y entre otras cosas (de las cuales hablaré en otro post), acudí de forma no planeada pero sí deseada a la exposición que acoge el Museo Carnavalet (consagrado a la historia de París y sus habitantes) dedicada a la gran casa creativa Louis Vuitton.

Es una muestra muy recomendable, incluso para quienes no son particularmente sensibles a esta marca. Es sobre todo, atractiva para todos los amantes de los viajes, para todos aquéllos que tienen ya práctica en hacer una maleta o incluso, para quienes no saben cómo hacerla y siempre terminan llevando peso extra (claro, con el pretexto del "por si acaso").

La exposición está muy bien trabajada, con unas 230 piezas históricas de la emblemática casa (entre cuadros, dibujos, mapas, fotografías, affiches publicitarios de la época, objetos personales de los miembros de la familia, maquetas y demás), que lleva al espectador a un auténtico viaje por la historia de Louis Vuitton.

Se divide en dos temáticas principales:

- El savoir-faire tan representativo de los franceses y en este caso, tan representativo de la técnica que da lugar al perfeccionismo de los baúles. Me gustó mucho cómo a lo largo de la existencia de la marca dichos baúles eran completamente adaptados a las necesidades de la época. Por ejemplo, se muestra uno capaz de convertirse en cama, otro con la capacidad de guardar un par de zapatos, 10 camisas, 10 calzones, un sombrero, 3 pantalones y algunos otros artículos necesarios, todo esto sin que el baúl pesara más de 29 kilos (¡qué visionarios eran! Actualmente, no se puede llevar más de 30 kilos de equipaje en un viaje aéreo).

- Las colaboraciones con distintos personajes célebres (actores, cantantes, pintores...), como Jeanne Lanvin en su momento y Sophia Coppola en la actualidad.

Así pues, es una exposición de la cual salí (además de un deseo impotente de hacerme en algún momento de mi vida de un baúl de esos) con una gran admiración hacia Louis Vuitton por varios motivos. Uno, por su destacada permanencia en el tiempo; dos,  por su esencia y su misión creativa resguardadas y respetadas hasta ahora, tres, por cómo ha sabido reinventarse y evolucionar al mismo tiempo a través de más de un siglo de existencia y cuatro, porque Louis Vuitton mismo no era un diseñador, si no un técnico fabricante de marroquinería.

Una marca que es líder indiscutible, desde siempre imitada, pero verdaderamente nunca igualada gracias a todo el proceso técnico que tiene en cada una de sus piezas.

Hasta el 27 de febrero.

Bon voyage!

P.D. No he puesto fotos de la exposición, porque como es habitual, están prohibidas.  :(

16 de febrero de 2011

LOVE


Hablar del amor el 14 de febrero es demasiado obvio, pero hablar del amor en el mes de febrero es simplemente un buen momento. Así que aquí estoy, después de un par de días del tan famoso día, hablando del amor (como si fuera tan fácil hacerlo).

El amor, el amor...

Por un lado (como ya lo he dicho antes, soy mercadóloga)  no me sorprenden los esfuerzos de las marcas en generar compras en este día. No es ninguna novedad, es una práctica habitual que cada año se detalla más. Hay quienes dicen que no vale la pena hacer nada en este día en particular, si no que hay que hacerlo durante todo el año, aplicando el tan famoso "Regale afecto, no lo compre".

Sin embargo, por otro lado, me parece que aunque sea un esfuerzo meramente de Marketing, el ambiente se siente más agradable que de costumbre...¿o no?

Decenas de frases en las redes sociales buscando expresar lo importante que son los amigos, la familia, the significant other han hecho que por un momento todo sea buena vibra, olvidándonos de los malos ratos que son parte de la cotidianeidad.

La imaginación se da rienda suelta para lograr tener el detalle más romántico, ir al lugar más especial, regalar eso que le hará ilusión a alguien. No está nada mal.


Y bien, ¿qué hay detrás del 14 de febrero? ¿Por qué es el día de San Valentín? No hay una versión clara y universal sobre su historia, pero en lo que sí coinciden las versiones es que Valentín fue un mártir romántico de la Edad Media que posiblemente murió en dicho mes.


En lo personal, me encantó ver los escaparates de las tiendas decoradas románticamente. Todo era LOVE LOVE.

Mi San Valentín fue especialmente bonito. Fue mucho mejor de lo que esperaba, de hecho. Sí que llena de ilusión ser sorprendida con detalles, palabras y sobre todo, hechos. El poder compartir ese pretexto del 14 de febrero con alguien que conoce tus gustos, lo que te entusiasma, lo que te puede hacer feliz es invaluable, ya sea en plan romántico o en plan amistoso. Ni uno ni lo otro es sencillo.

Encontrar el amor ha sido un tema de miles de libros. No pretendo hablar de ello ahora. Simplemente celebro la alegría de tenerlo y quizás, ser mejor persona gracias a ello.

Y celebro también la amistad. Esos grandes amigos que han aparecido a lo largo de mi vida, de una forma o de otra han enriquecido mi existencia. Y así, gracias a ellos por existir y coincidir. I love you, my soulsisters!

Me emociona que este año habrá varias bodas de amigos queridos. Ya quiero que llegue la fecha. En particular de dos. Y es que son parejas con historias muy distintas pero que ambas han logrado por fin estar juntos. Una, por un lado, después de años de noviazgo tendrán una boda en la playa; ella fue sorprendida con el anillo en el lugar y momento menos esperados (ay, recuerdo cuando me lo contó, yo, tan cursi y conmovida, estaba a punto del llanto imaginándome la escena) y ahora, ella que naturalmente es bonita y simpática, está más resplandeciente que nunca. La otra pareja ha sorteado el tiempo, la distancia y las circunstancias. Tendrán una boda en una ciudad colonial a mediados de año. Al verlos juntos y convivir con ellos, se nota que el amor existe. Es un amor de altura.

Encontrar los amigos, esos que escoges como hermanos adoptivos, no es tarea fácil. Sí, esos por los cuales te alegras en sus buenos momentos, compartes risas a morir, de los que necesitas su opinión, a quienes les confías todos y cada uno de los detalles de los capítulos de tu vida, que pueden llorar juntos por las tristezas y compartir un buen vino por las alegrías, esos, hacen fascinante la existencia.

Por ello, quisiera dejar lo siguiente, dedicado al amor sea el que sea:

Be calm, only by a calm consideration of our existence can we achieve our purpose to live together
Be calm
love me
today
yesterday
what tearful longings for you
you
you
my life
my all
farewell.
Oh continue to love me
never misjudge the most faithful heart of your beloved.
Ever thine
Ever mine
Ever ours
Ludwing van Beethoven. Immortal beloved, the third letter.

Amemos hoy, amemos siempre y aprovechemos cualquier pretexto para demostrarlo...¿coindicen con esto?



10 de febrero de 2011

Up!!!


Hay una frase muy "sabia" para todas las mujeres amantes de los tacones:

"The lower I feel, the higher the heel!", de la estilista italiana contemporánea más chic, Giovanna Battaglia.

Y bueno, no es que en este momento me sienta down, no, sino que estoy sumergida en el baúl de los recuerdos y coincido en que muchas veces, cuando he estado con mejor actitud, ha sido acompañada de un buen par de tacones que después, me hacen sufrir por tanta algarabía.

Sí, esos tacones significan fiesta-amigos-música-baile-copas-alegría-diversión-fotos-másfotos-desvelada-dormingo, oohhh!!!

 Aaaahhhh, que ya se acerca San Valentín y habrá que celebrarlo, por supuesto, con tacones incluídos.

¿Coinciden con la frase?

7 de febrero de 2011

L'apéro...




Esa sensación de tener una pausa en el día, comer algo rico con una buena compañía, reír y arreglar el mundo en un instante... ¿saben de cuáles momentos hablo?

Mi genial amigo Martin me ha hecho pasar uno de esos agradables momentos, mientras él, bebía su muy típica cerveza luxemburguesa.

Cheers!!

1 de febrero de 2011

Postal desde Nancy

Place Stanislas

El fin de semana pasado estuve en esta plaza, considerada la plaza real más bella de Europa y Patrimonio Mundial de la Humanidad, en Nancy. Es un orgullo para su región, la Meurthe et Moselle en la Lorena, al noreste de Francia.

Pero más allá de eso, lo que me llevó ahí fue un reencuentro con personas muy estimadas, amigos que hice hace 10 años y personas que han marcado el rumbo de mi vida hasta ahora.

Anteriormente hablé sobre cómo el vivir en Francia me cambió la vida. Pues sí, este fin de semana recordé cómo inició el torbellino.

Es increíble cómo la percepción de un lugar cambia 10 años después. Todo me parecía entonces mucho más grande, espacioso, un tanto inaccesible...ahora, me sentí como si el tiempo nunca hubiera pasado, esa sensación de "estar en casa" me invadió.

Nuestras personalidades, la esencia, siguen inmutables. Eso sí, algunos mucho más sofisticados y otros, digamos, menos. Algunos comprometidos, con hijos, exitosos profesionalmente, con más idiomas en su haber...otros, menos, ja.

Recorrimos la ciudad, fuimos a la que fue nuestra escuela (el ICN Business School) donde nos dieron un agradable recibimiento; cenamos en donde solíamos cenar en ocasiones especiales (Les Mains à la Pate), salimos de copas a los sitios que entonces nos parecían los más caros (ahora todos somos young professionals :) y la cosa cambia), tomamos el aperitivo resacoso en donde solíamos hacerlo (en el buen kebap), compramos los clásicos macarons y bergamotes y bueno, respetamos un poco el ritual estudiantil que solíamos tener.

No estuvimos todos los que fuimos parte del grupo DIM (Diplôme International de Management), pero logramos pasar un súper momento, revivir recuerdos, morirnos de la risa y disfrutar de tan memorable fin de semana.

La ciudad estaba más bella que antes y tan fría como siempre y nosotros, esperando que tengamos el mismo efecto que el vino.   :)
Gros bisous!!