20 de marzo de 2013

Mercado San Miguel



El Mercado de San Miguel es uno de esos sitios que extraño muchísimo de Madrid. Y es que es un muestrario magnífico de gastronomía gourmet, con grandes rótulos en cada puesto anunciando su especialidad para ser degustada in situ. Una variedad ideal para paladares exigentes, donde se puede encontrar desde tapas clásicas españolas hasta vinos de crianza y productos para llevar, como sushi recién hecho.

La estructura de hierro de este mercado existe desde el siglo XIX, inspirado en el gran mercado parisino de Les Halles. Cuando José Bonaparte derribó la iglesia de San Miguel de los Octoes, los comerciantes ocuparon la plazuela para vender sus productos, lo que eventualmente dio lugar a este lugar.

Tras su remodelación en 2009 (una ejemplar y motivo de admiración y réplicas) es el lugar perfecto para degustar productos de temporada, con flexibilidad de horario (ya que está abierto cuando otros locales cierran) y justamente para eso, sí, degustarlos antes de llevarlos a casa.
Pensar en el Mercado de San Miguel me remite a un ambiente de convivencia, con saludos, risas y charlas de fondo mezclados con tapas, pinchos, alguno que otro choque de copas y compras placenteras para el paladar.

La más reciente vez que estuve ahí fue un aperitivo divertido, variado, lleno de sabores y olores con mis queridos amigos madrileños.

Desde mi punto de vista, han sabido bien disponer y exponer para comer y simplemente ¡ser feliz! 

Ah, como bien dicen, de Madrid al cielo.

¿Lo conocen? ¿Hay algún otro mercado que les guste? ¿Qué opinan?

Y de ver y pensar en tanta comida, me voy a comer.

2 comentarios:

  1. me ha gustado mucho este post!!en Madrid hay varios mercados gourmet que vale la pena ir a ver, a mi me gusta también el de San Antón, porque tiene una terraza en la última planta y en verano es una maravilla para visitar!nau

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  2. se ve genial ese mercado.

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