3 de diciembre de 2013

You can't buy happiness...


Zurich sorprende por la estética de sus calles, pero también, por los repentinos personajes que uno se puede cruzar en la calle, como este Santa Claus. Una auténtica estrella con tan estrafalaria motocicleta. 

Me fascinó, sobre todo, ver al niño petrificado de asombro al lado de él. Y los menos niños, detrás, viendo con atención cada detalle de la adornada moto. 

Dicen que no se puede comprar la felicidad, y sin duda, para este Santa, comprar una "bici" como esta es lo más cercano a esa felicidad. 

¿Qué es lo que los acerca más a la felicidad?

¡Buen martes!

4 comentarios:

  1. Aaawwww, me encanta la cara del niño con su gorro y todo,se ve que es una moto padrisima y un Santa muy estrambotico!!!!

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    1. Sí, el niño no paraba de verlo. Estaba fascinado con tanta luz y muñecos en la moto. ¡Toda una estrella de rock ese Santa Claus!

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  2. muy original y tu siempre captas el mejor momento, muy buena la foto Lucy.

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    1. ¡Súper original este Santa Claus!
      Jaja, gracias, LTG. ;)

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