7 de mayo de 2014

Ciao Milano!! (3)


Pasear, pasear y pasear fue uno de los cometidos de este viaje a Milán. Desde la zona del Duomo, es fácil dejarse llevar por las calles y simplemente deleitarse por ese ambiente tan reservado a los asiduos. 

Después de unos 20 minutos de paseo, el ir y venir de personas se hizo mayor conforme nos acercamos a un templo, por su parte trasera. No sabíamos muy bien cuál era y a qué se debía el gentío. Quizás se debía a que era domingo de Resurección y la gente acudía a cumplir con sus deberes cristianos. O quizás se trataba de uno templo con mayor envergadura. Y así fue.

En esa tarde nublada y fría de domingo, el templo de Santa Maria delle Grazie, que alberga el convento de la Orden de los Hermanos Predicadores de Milán, resplandecía sereno con ese tono rojizo de su exterior. Y es que ese devenir de cristianos y turistas se debía a que, por un lado, sí, era hora de misa, pero por otro lado, aún había un fragmento de visitantes precavidos que reservaron su sitio para admirar de cerca una de las mayores obras de Leonardo da Vinci, el mural dedicado a La última cena.  

Entramos a misa en italiano y, aprovechando tan sublime recinto, dimos gracias por estar ahí, esperando en un futuro ser de esos precavidos que logren ver la obra maestra que ahí se resguarda.




4 comentarios:

  1. Wowwww!!!!! Muero de amor por ésta fotografía!!! Qué templo tan her-mo-so!!! Cómo te explico, me hiciste la tarde!!!
    Un abrazo amiga!!!

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    1. ¡Alma! :)

      Y tú me has hecho el día porque te gustó. Cuánto me alegro.

      Te mando un abrazo fuerte.

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  2. Sensacional relato, como solo tu lo puedes hacer. Pues ojalá y algún dia nos toque ver la obra maestra de La Ultima Cena. Un abrazo y beso amiga

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  3. Que hermosa descripción y manera de relatar tus vivencias, siempre agradeceré que nos compartas, viajamos y casi sentimos estar ahí en los lugares que visitas y nos muestras.

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