8 de mayo de 2014

Ciao Milano!! (4)


En toda capital de la moda que se precie de serlo existe una zona, barrio o calle destinados a las tiendas de lujo, donde la elegancia, clase y porte parecen ser el común denominador de los transeúntes. ¡Ah! Olvidaba el ingrediente clave, tarjetas de crédito con amplio soporte. Aunque, por mirar no se cobra, también se logra colar algún que otro visitante ávido de observar lo bonito por el mero gusto de hacerlo (en esa categoría entro yo).

En Milán, el llamado "Cuadrilátero de oro", formado por las calles Via Montenapoleone, Manzoni, Sant’Andrea y Viga Spiga, es la zona donde el Rey Midas pareció pasar. Pero hay algo que me llamó la atención... 

¿Por qué les comparto estas fotos que no muestran los escaparates? Al pasear por toda esa zona, observé que no sólo las calles no son de oro, sino que la vegetación pareciera no formar parte planeada de la imagen urbana. O sí. 

Los múltiples macetones situados a lo largo de toda la calle otorgan armonía y vida a la vista, no compiten con los escaparates ni tapan las fachadas. Complementan la imagen. 

Y he aquí la respuesta a mi auto pregunta. En los últimos meses, mi ciudad ha sido objeto de obras de pavimentación y modernización del sistema de drenaje. Muchas calles y avenidas principales han sido parte de esos trabajos durante 4 meses. Soy de las ciudadanas que apoyan el mejoramiento de la infraestructura urbana. Sí, qué bueno que se haga. Lo malo ha radicado en que al abrir las calles, pavimentarlas y terminar la obra, no sólo el cableado subterráneo, sino los árboles, las flores y en general, las plantas, han quedado fuera de esa visión. Las eliminaron y no las sustituyeron, ni por nuevas ni por ningunas. Nada. Pavimento sin más. 

Me es imposible no estar sensible ante la belleza de otros lugares (ciudades que, como Milán, son receptoras de miles de visitantes de todo el mundo) y observar soluciones alternas para el mejoramiento de la imagen urbana.  Dado que abrir nuevamente las calles se antoja disparatado, he aquí una idea que remedia con diseño y pulcritud la abundancia de sequedad en las recién inauguradas y transitables calles de mi ciudad.

Tras esta idea y deseando que el Rey Midas se diera un paseo conmigo, les pregunto ¿es válido inspirarse en ciudades de otro continente para remediar males tercermundistas? ¿O es mejor la indiferencia? 

Se vale soñar...que por eso tampoco cobran.

2 comentarios:

  1. Hola Lucy! aqui pasando a tu blog después de tanto tiempo!
    a mi también me choca que cuando hacen las cosas para "reparar" parece que solo ponen por encimita algo, duran mucho tiempo realizandolo y terminan y lo dejan al "ahi se va". Es una pena que las personas no tengan conciencia y vean ahora si que "the big picture" solamente van.. reparan, medio limpian y fuga, en lugar de existir un plan completo en dejar la obra MINIMO como estaba antes de y en su caso, aprovechar la oportunidad y hacer algo mas bello que a todos nos beneficia.
    Saluditos!

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  2. Que belleza de fotos Lucy, me haces viajar de regreso a Milán con cada una de ellas. Sinceramente creo que el problema radica en que desgraciadamente no tenemos aun la educación para poder conservar este tipo de "lujos" pues esos macetones dentro de nuestras calles es lo que serían. Contemplando para empezar su mantenimiento que aunque no es mucho hablando de sumas de dinero, si requiere mucha supervisión y es ahí donde la puerca torció el rabo. No somos capaces de mantenerlas en buen estado, no va a faltar quien les ponga un maravilloso grafiti, quien las rompa por ser del otro partido, el borrachito que en su automovil ya se llevó 2 (y que aunque el departamento de tránsito y el municipio se las cobran, nunca reponen) el niño que les corta las hojitas a las plantas, el señor que apaga ahi su cigarrillo, o la dama que ponga ahi su chicle o servilletas sucias, y muchas más cosas que les afectan. Si tuvieramos la educación necesaria podríamos hacer de Av. García Salinas, Hidalgo y Juárez una pequeña copia de campos eliseos, bien lo has dicho, por soñar no cobran. Y de que se puede, se puede, pero como dijo Jack el destripador: vámonos por partes. Primero eduquemos a fresnillo, demosle a conocer el beneficio que aporta tener este tipo de espacios sanos y pronto todos harán su parte. Gracias por compartirnos un poquito de la belleza del mundo y de tus bellos planes para nuestra ciudad. Ánimo Lucy, tú puedes lograr ese cambio. En qué te ayudamos?

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